Liderazgo Virtual


“Dirigir eficazmente a quienes trabajan a distancia exige un enfoque de gestión basado en los resultados. Ello supone definir metas, objetivos y tareas, y luego supervisar y hablar de los progresos, sin imponer excesivas presentaciones de informes”. Organización Internacional del Trabajo (2020)


Antes del 2020, algunas empresas daban la opción a sus empleados de poder trabajar desde sus hogares: “Home Office”. Y sí, algunas empresas (la mayoría grandes), tenían programas de trabajo en donde la presencia de los empleados en ciertos días/horas, no era esencial en la empresa, y podían trabajar desde sus casas cumpliendo con sus responsabilidades. Ésta alternativa se buscaba principalmente para mantener un balance entre trabajo y vida privada, y se otorgaba como un beneficio en las condiciones laborales de la empresa.


A raíz de la emergencia sanitaria mundial desatada por el Covid-19, las empresas de todos los tamaños han tenido que hacer que el trabajo se mueva hacia los hogares de sus empleados, lo cual hace que el trabajar en equipo, así como el liderazgo en los mismos, se deba modificar y buscar las mayores herramientas para seguir siendo productivos.


Ante éste reto, las empresas deben de establecer nuevos procedimientos para poder coordinar, desarrollar y evaluar a sus empleados, y los resultados que se esperan de ellos. Es así que el liderazgo también se tiene que mover de una forma presencial hacia un liderazgo virtual.


Según Sílvia Forés, Directora de RRHH de Baker McKenzie Barcelona: “un aspecto clave a tener en cuenta antes de hacer cambios en las dinámicas de trabajo, es observar si la presencia física es crítica para el desarrollo de las funciones del empleado y, si no es así, valorar la necesidad de supervisar al trabajador”.

Es por ello que el nuevo liderazgo virtual para continuar logrando los objetivos y nuevos retos a los que se enfrentan las empresas, debe de considerar:


· Uso de la tecnología. La tecnología, ha permitido que la comunicación e interacción con el equipo de trabajo se mantenga a distancia, pero el buen líder, deberá asegurarse que su equipo tiene los conocimientos y herramientas necesarias, para el uso de dicha tecnología.

El buen líder tendrá que asegurarse que no existan barreras tecnológicas, y de ser así, eliminarlas.


· Definir plataformas de comunicación y manejo de información. Que el equipo de trabajo, conozca y maneje los medios a través de los cuales se dará la comunicación entre ellos, determinando la funcionalidad que cada herramienta resolverá. Ejemplo de ello es el acordar que preguntas informales sean a través de mensajes de texto, determinando claramente la plataforma, así como la plataforma elegida para conferencias virtuales.

El buen líder deberá definir las plataformas de gestión de información compartida, que facilite el compartir, revisar y administrar información entre el grupo de trabajo de una forma segura.


· Establecer nuevos programas de trabajo, medición y evaluación. Definir en conjunto el líder y su equipo de trabajo, la forma en que se deberán de distribuir las cargas de trabajo, y definir claramente el cómo se evaluarán los resultados esperados. Esto dará certidumbre al equipo, en lo que la empresa espera de ellos y el cómo serán evaluados ahora de forma virtual. Aquí es importante incluso el establecer horarios de trabajo – interacción y respuesta.


· Motivación a distancia. Compartir mensajes positivos e incluso sugerir hábitos de vida saludables desde casa como: alimentación sana, ejercicios, lecturas, etc.; hará que el equipo de trabajo se sienta considerado y repercuta en su buen rendimiento.